From Florida Blue
In Summary:
Stroke remains one of the leading causes of death and disability among men, and survivors face an elevated risk of experiencing a second stroke. After suffering strokes in 2021 and 2025, Father Jose Rodriguez relied on a network of specialists, medications, and ongoing care that he says would have been difficult to afford without health insurance. Today, he is encouraging other Florida men to prioritize their health and maintain coverage before a medical emergency occurs.
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“One moment you’re fine. The next, everything changes.” For Father Jose Rodriguez, those words aren’t a warning; they’re his own experience. The Florida resident and Episcopal priest has survived not one, but two strokes, and he wants other men to be prepared.
Stroke remains one of the leading causes of death and long-term disability among men in Florida, according to the Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Even after recovery, many survivors remain at risk, with roughly 25% experiencing a second stroke.
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After a first stroke in 2021, Rodriguez spent years managing complications from a previous illness before he suffered his second stroke in 2025.
Men and health: A statewide challenge
Rodriguez’s story reflects a pattern seen across the country. According to the CDC, men are nearly 12% more likely than women to go without seeing a doctor for an entire year. And in some cases, men don’t have insurance at all.
In Florida, that gap is particularly pronounced. The state’s uninsured rate has climbed to nearly 11% and could worsen. Early numbers show that an additional 260,000 Floridians dropped their Individual Marketplace coverage this year after the enhanced premium tax credits expired — the largest drop in the country.4 For working-age men, specifically those who are self-employed, in transition, or employed without benefits, coverage gaps are common.
Rodriguez understands that reality firsthand. After his first stroke, he navigated years of complications while managing financial pressures that come with a serious illness, including job loss and significant strain on his family. Even then, he held onto his coverage.
“I’ve been at the bottom,” he said. "And I can’t imagine trying to come back from that without insurance. It’s not just a bill. It’s your ability to recover, to function, to keep going.”
What coverage made possible
When Rodriguez suffered his second stroke in April 2025, the full weight of that preparation became clear. His recovery required a broad network of specialists, including behavioral health providers, endocrinologists, and ongoing monitoring, along with medications that, at times, cost thousands of dollars each month.
“It was overwhelming,” he said. “But I wasn’t navigating it alone.”
Because he maintained his coverage through Florida Blue, his out-of-pocket costs stayed manageable and his care uninterrupted. He didn’t have to choose between providers or delay treatment while sorting out finances.
“When you’re dealing with something this serious, you don’t have time to figure everything out on your own,” he said. “You need support. You need things to work.”
For Rodriguez, keeping coverage wasn’t always easy. As his budget shifted over the years, he moved between health plan options but never let his insurance lapse. It’s a decision he credits with making his recovery possible.
A message for Florida’s men
Today, Rodriguez continues managing his health while supporting his family, including a child with special health care needs. His experience has deepened both his personal convictions and the message he carries in his roles as both a faith leader and community health worker across Central Florida.
“We all know someone who’s been through a medical crisis,” he said. “You’re not as far from it as you may think. Taking care of your health isn’t just about checkups. It’s about being prepared — for yourself, and for the people who count on you.”
As a community health worker, he has seen what happens when people wait: when a symptom goes unchecked, when a diagnosis comes too late, when a medical crisis hits someone with no insurance coverage and no safety net.
“Insurance is assurance,” he said. “It’s knowing that when life happens — and it will — you’re not facing it alone.”
Key Points:
- Father Jose Rodriguez survived strokes in 2021 and 2025 and continues to manage his recovery.
- Stroke is a leading cause of death and long-term disability among men, with about one-quarter of survivors experiencing a second stroke.
- Florida's uninsured rate has risen to nearly 11%, creating potential barriers to care for many residents.
- Rodriguez says maintaining health insurance allowed him to access specialists, medications, and ongoing treatment without interruption.
- He now encourages men to seek preventive care and maintain health coverage before a medical crisis occurs.
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Dado que los riesgos de accidente cerebrovascular persisten entre los hombres, un sobreviviente de Florida destaca la importancia de contar con cobertura y atención médica.
“Un momento estás bien. Al siguiente, todo cambia”. Para el padre José Rodríguez, estas palabras no son una advertencia, sino el reflejo de su propia experiencia. Este residente de Florida y sacerdote episcopal ha sobrevivido no a uno, sino a dos accidentes cerebrovasculares, y quiere que otros hombres estén preparados.
El accidente cerebrovascular sigue siendo una de las principales causas de muerte y discapacidad a largo plazo entre los hombres en Florida, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Incluso después de recuperarse, muchos sobrevivientes siguen en riesgo, y aproximadamente el 25 % experimenta un segundo accidente cerebrovascular1.
Después de su primer accidente cerebrovascular en 2021, Rodríguez pasó años enfrentando complicaciones de una enfermedad previa antes de sufrir un segundo accidente cerebrovascular en 2025.
Los hombres y su salud: Un desafío a nivel estatal
La historia de Rodríguez refleja un patrón que se observa en todo el país. Según los CDC, los hombres tienen casi un 12 % más de probabilidades que las mujeres de pasar un año completo sin consultar a un médico. Y en algunos casos, los hombres no tienen seguro médico2.
En Florida, esta situación es aún más marcada. La tasa de personas sin seguro en el estado ha aumentado hasta casi el 11 % y podría seguir creciendo3. Datos preliminares muestran que unos 260,000 residentes de Florida renunciaron a su cobertura individual del Mercado de Seguros este año tras la finalización de los créditos fiscales mejorados para las primas, la mayor disminución en el país4. Entre los hombres en edad laboral —especialmente aquellos que trabajan por cuenta propia, están en transición laboral o tienen empleos sin beneficios—, las brechas de cobertura son comunes.
Rodríguez conoce esta realidad de primera mano. Después de su primer accidente cerebrovascular, atravesó años de complicaciones mientras enfrentaba la presión financiera que conlleva una enfermedad grave, incluida la pérdida de empleo y un impacto significativo en su familia. Incluso entonces, conservó su cobertura.
“He tocado fondo”, dijo. “Y no puedo imaginar cómo habría sido recuperarme de eso sin seguro. No es solo una factura. Es tu capacidad de recuperarte, de funcionar y de seguir adelante”.
Qué fue posible gracias a la cobertura
Cuando Rodríguez sufrió su segundo accidente cerebrovascular en abril de 2025, el verdadero impacto de esa preparación se hizo evidente. Su recuperación requirió una amplia red de especialistas, incluidos profesionales de salud mental, endocrinólogos y seguimiento continuo, junto con medicinas que, en algunos casos, costaban miles de dólares al mes.
“Fue abrumador”, dijo. “Pero no lo enfrenté solo”
Gracias a que mantuvo su cobertura con Florida Blue, los costos a su cargo se mantuvieron manejables y su atención no se interrumpió. No tuvo que elegir entre proveedores ni retrasar tratamientos mientras resolvía su situación financiera.
“Cuando estás enfrentando algo así de serio, no tienes tiempo para resolver todo por tu cuenta”, dijo. “Necesitas apoyo. Necesitas que las cosas funcionen”.
Para Rodríguez, mantener su cobertura no siempre fue fácil. A medida que su situación económica cambiaba con los años, pasó por distintas opciones de planes de salud, pero nunca se quedó sin cobertura. Es una decisión que, según él, hizo posible su recuperación.
Un mensaje para los hombres de Florida
Hoy en día, Rodríguez sigue cuidando su salud mientras apoya a su familia, incluido un hijo con necesidades especiales de salud. Su experiencia ha fortalecido tanto sus convicciones personales como el mensaje que transmite en su rol como líder religioso y trabajador de salud comunitaria en el centro de Florida.
“Todos conocemos a alguien que ha pasado por una crisis de salud”, dijo. “Y no estamos tan lejos de que nos suceda como uno podría pensar”. Cuidar tu salud no se trata solo de chequeos médicos. Se trata de estar preparado: para ti y para las personas que dependen de ti”.
Como trabajador de salud comunitaria, ha visto lo que sucede cuando las personas esperan: cuando un síntoma no es evaluado, cuando un diagnóstico llega demasiado tarde, cuando una crisis médica afecta a alguien que no tiene cobertura ni una red de apoyo.
“El seguro brinda tranquilidad”, dijo. “Es saber que, cuando algo sucede —y sucederá—, no estás enfrentándolo solo”.